¿Dónde dejo a mi perro estas vacaciones? Algunos consejos prácticos

El verano ya está aquí y muchos propietarios se ven obligados a dejar a sus mascotas al cuidado de otras personas. Existen varias opciones, desde familiares y amigos, a cuidadores o residencias caninas. Cuando las únicas opciones son las dos últimas, los propietarios quieren asegurarse y conocer bien el lugar y las personas con quien dejan a su mascota, ya que nunca es fácil separarse de ellas, y cada vez más son los dueños que se preocupan por el bienestar y las condiciones en las que va a quedar su fiel amigo.

En este artículo hablaremos de algunos consejos que ayuden a los propietarios a elegir el centro con la mayor seguridad y confianza posible. 

  1. Legalidad del lugar. Lo primero de todo es asegurarse de que la residencia u hotel canino cumple todos los requisitos legales, y consta como núcleo zoológico. Si es así, es el primer paso para pensar que las instalaciones, limpieza y desinfección, vías de eliminación de residuos,… son adecuadas (o deberían serlo). Cada Comunidad Autónoma expende los certificados y validaciones para abrir una residencia, y en algunas de ellas se realizan seguimientos periódicos.
  2. Buscar opiniones. Esta es una de las mejores formas de conseguir información. Si conocemos a alguien que ya haya dejado a su mascota en el centro, podemos preguntarle cuál fue la experiencia y el trato que recibió. Si no conocemos a nadie, podemos buscar opiniones en las redes sociales. Si el centro tiene un teléfono de contacto (que debería), se puede llamar para un primer contacto telefónico, lo que nos dará una idea, según nuestra intuición, de la seriedad del lugar.
  3. Caniles. El canil es el lugar donde más tiempo va a pasar el perro, por lo que es fundamental que sea adecuado para garantizar una estancia adecuada y saludable para el animal. Por ello, es importante lo siguiente:
    • Debe ser suficientemente grande para albergar 1 ó 2 perros. Como mínimo, debería ser de 5-6 metros cuadrados.

      El que haya 1 ó varios perros en cada canil dependerá del carácter de los animales. Por ello, es fundamental que en el centro se informen del carácter de cada perro que va a alojarse allí.

    • Debe disponer de una zona cubierta (para que el animal pueda refugiarse cuando lo desee) y otra abierta que permita al perro estar al aire libre.
    • Debe limpiarse y desinfectarse a diario. Para ello, la limpieza y desinfección deben hacerse sin que el perro esté dentro del canil. NO basta con recoger los pipís y las heces, sino limpiar y desinfectar profundamente el recinto.
    • Debe tener buena ventilación y aislamiento, para proteger al perro de las inclemencias del tiempo y para que el aire se renueve continuamente. Algunas residencias ofrecen calefacción en los caniles, lo cual es un plus.
    • No debe haber materiales que puedan provocar lesiones al animal (como alambres, clavos o tornillos sueltos,…). El suelo, con el fin de facilitar la limpieza y evitar la acumulación de restos orgánicos, debe ser liso, preferiblemente de hormingón.
  4. Paseos y ejercicio diario. Es fundamental que os perros salgan de paseo y hagan ejercicio varias veces al día, como debería ocurrir si estuvieran con el propietario. Algunas residencias tienen parques donde sueltan a los perros para que hagan ejercicio y se relacionen entre ellos (siempre y cuando su carácter lo permita). Si el perro es conflictivo con otros congéneres, deberá sacarse solo. En caso de que la residencia no cuente con un parque donde soltar a los perros, los paseos pueden hacerse por los alrededores del centro.
  5. Servicio veterinario. Puesto que se trata de seres vivos, los perros pueden lesionare o enfermar durante su estancia en la residencia. Por ello, es recomendable que el centro cuente con un servicio veterinario asociado, de forma que, si ocurriera algún problema o urgencia, el perro pueda ser asistido por un veterinario (bien que se desplace al centro, o bien los responsables de la residencia deberían llevarlo a la clínica). El que la residencia ofrezca un seguro de responsabilidad civil que cubra los gastos veterinarios es un plus.

    En la residencia deben estar preparados para atender animales enfermos o lesionados. Por ello, debería haber un servicio veterinario asociado (que no quiere decir que haya un veterinario ni una clínica veterinaria en el centro). Además, es importante que haya personal capaz de medicar a los perros si están siguiendo un tratamiento farmacológico.

  6. Emplazamiento. El lugar en que se encuentra la residencia también es un factor a tener en cuenta, ya que siempre será más favorable para los animales estar en medio de la naturaleza que junto a una ciudad, carretera,… Un centro situado en una zona de campo es un plus a tener en cuenta.
  7. Vigilancia. La residencia donde dejemos a nuestra mascota deberá estar vigilada las 24 horas del día, ya sea por personas o cámaras de seguridad. De esta forma, se podrá prevenir y evitar la entrada de personas no autorizadas, así como que algún animal allí alojado se escape.

Estos son algunos de los requisitos fundamentales que debería tener una buena residencia canino, y en los que el propietario puede fijarse para ayudarle a decidir dónde dejar a su compañero canino. Además, hay algunas recomendaciones que también son útiles para ayudar en la decisión y para que el animal, al tener que quedarse allí, le resulte más fácil:

– Acudir a la residencia antes de dejar allí al perro. Esto permite al propietario ver las instalaciones, el lugar, conocer al personal y ver el estado de los perros. No siempre lo que uno ve es la realidad, pero al menos es una ayuda.

– Al acudir previamente, el animal ya conoce de antemano el centro; de esta forma, cuando vayamos a dejarlo unos días ya no será todo una novedad para él, con lo que podemos ayudarle a reducir el estrés y la ansiedad que le pueda provocar la separación de sus propietarios en un lugar desconocido.

– En el primer contacto del propietario con el responsable del centro, éste último debería preguntar sobre el carácter del perro, para saber si se puede juntar con otros perros en el canil o durante los paseos y salidas. Además, también es importante que se informe sobre su comportamiento hacia las personas desconocidas, ya que el manejo de un animal miedoso o agresivo hacia las personas es más complicado.

 

Esperamos que, si tenéis que dejar a vuestra mascota en una residencia estas vacaciones, este artículo os ayude en la búsqueda del mejor centro para vuestro mejor amigo. Aún así, nosotros siempre recomendamos que, si podéis, llevéis al perro con vosotros para aprovechar al máximo las vacaciones con él.

 

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